Ubicada en Yeadbrige, en el Reino Unido, se encuentra la peculiar casa de Mark Homewood. Una vivienda de campo del siglo XVIII, que conserva parte de su arquitectura original, con muebles auténticos de época, en combinación con otros de carácter vintage y elementos contemporáneos, creando un ambiente ecléctico, que nos invita a dejar el ajetreo de la ciudad y trasladarnos al lluvioso campo inglés, para perdernos por las 8 habitaciones de esta vivienda única que vamos a ver a continuación.
En el salón, dos butacas de mimbre del siglo XVIII, en conjunto con muebles actuales y una mesa de centro tipo Planter, de la firma Knoll.
En un rincón del salón, vemos cómo la mesa Tulip de Eero Saarinen llena de libros conjunta con una elegante lámpara de techo inglesa ricamente ornamentada, junto a una colorida alfombra de pelo largo.
En otro de los salones, muebles de época y contemporáneos conjugan un espacio sofisticado con mucho charmé.
Bonito contraste entre los muebles de época y vintage con las silla de Eames, Plastic Armchair, en plástico amarillo.
En otra salita, sillas vintage a medio decapar y oxidadas, un gran espejo de pie, en combinación con una mesa de líneas rectas y moderna y al fondo un clásico sofá inglés, de inconfundible respaldo recto y patas cabriole.
En la cocina, también suelo de piedra original; una mesa antigua de madera, una pila de aluminio galvanizado, un precioso frutero vintage, actuales sillas inglesas tipo windsor y un móvil de diseño contemporáneo.
Una cocina auténtica retro de la firma AGA, hecha en hierro fundido en la histórica fundición de Coalbrookdale, en Reino Unido en un nicho revestido de azulejos tipo metro, y suelo de piedra original de la época.
Exquisita colección de vajilla inglesa Royal Tudor sobre una cómoda de madera en la cocina.
Listelos en las paredes, sillas vintage de hierro, antiguos muebles de oficio sobre los que poner una lámpara de diseño industrial para iluminar los retratos caninos. Cada rincón de esta vivienda te atrapa.
Uno de los dormitorios con la cama de madera ebonizada con patas torneadas en espiral y mesilla de noche antigua.
Una sinuosa escalera de madera de caoba de la época conecta las dos plantas.
Nada más subir las escaleras, nos encontramos un pasillo con suelo de caoba, como toda la casa, que conecta las habitaciones, con un precioso mueble de estilo Reina Ana, con las patas cabriole terminadas en garra de aspecto renacentista, junto con cuadros de época, todo ello bañado por la expectante luz inglesa.
Uno de los dormitorios, decorado con textiles contemporáneos vistiendo un espacio amueblado con muebles vintage y de época.
Un recargado papel pintado floral en tonos azules es el marco perfecto para el juego de muebles orientales que amuebla este otro dormitorio.
Y el dormitorio principal, pintado con un bonito azul que refleja muy bien la luz natural y celebra las sombras por la noche, grande, con muebles contemporáneos mezclados con muebles de época, como la cama con columnas torneadas es espiral, y otros de corte vintage, como toda la casa. Hasta cuenta con una bañera exenta dentro del dormitorio.
Como curiosidad, Mark Homewood, el propietario de la casa, la alquila para sesiones fotográficas. Y la espectacular fotografía de la vivienda, corre de la mano de Benjamin Edwards, que sabe captar la luz natural en los interiores, como pocos he visto.