Aunque parezca raro, la vitrocerámica en sí, se está quedando antigua, y por eso hay que actualizarla. La última actualización que ha recibido la vitrocerámica es la placa por inducción directa. ¿Qué es una vitrocerámica por inducción?
La placa de inducción o vitrocerámica de inducción es un modelo especial de vitrocerámica. La diferencia de inducción a una vitrocerámica normal, es que solo calienta el recipiente, no calienta la placa y la placa el recipiente como hacen las vitrocerámicas corrientes.
La gran diferencia la marca el ahorro de energía, pues están diseñadas para gastar y utilizar, solo la energía necesaria que se precise.
Estas placas de inducción, calientan 2 veces antes que las vitrocerámicas corrientes, tienen sensores que detectan el tamaño del recipiente para ajustar la energía y no gastar más de la necesaria. Si no hay recipiente encima de la placa ésta no se encenderá.
Los recipientes que se pueden utilizar en estas vitrocerámicas tienen que ser ferromagnéticos y cuantos más gruesos mejores. No se pueden utilizar, aluminios, metales no ferromagnéticos cazuelas de barro o aluminios.
Por lo que parece son todo ventajas. Y por lo que a nosotros respecta si nos hace la vida más fácil y mejor, nos quedamos con la vitrocerámica de inducción.